Lomo en aceite

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Descripción

Para un hombre o una mujer del siglo XXI es difícil no asociar la conservación de alimentos con la refrigeración o la congelación. Estos sistemas actuales sirven  para eliminar o prevenir microorganismos patógenos en los alimentos  y almacenar alimentos para consumirlos según las necesidades. Cómo podrían guardar los alimentos nuestros antepasados sin electricidad, sin frigorífico ni congelador.

A lo largo de siglos y milenios el hombre se ha preocupado por la conservación de los alimentos. Los ahumados, salazones, escabechados y adobos son distintas técnicas que ha ido ideando. Ninguna de estas técnicas empleadas antiguamente como conservante han dejado de utilizarse, todas ellas también aportan un sabor especial a los alimentos que nos recuerda los métodos  de preparación de alimentos tradicionales.

El adobo era una de las técnicas más populares y tradicionales de Soria utilizadas para conservar la carne cuando se realizaba la matanza del cerdo. Los adobos tenían, en su origen, la finalidad de conservar los alimentos a los que se añadían especias, hierbas y aceites esenciales que actúan de antimicrobianos naturales. Costillas, lomos y solomillos, adobados con especias alargaban su vida, mejoraban su aspecto, textura y olor, adquirían un sabor especial. Hemos recuperado esta manera tradicional de conservar los alimentos para ofrecerte un delicioso lomo adobado. Utilizamos las especias que mejor se adaptan a su  sabor.  Basta macerar las piezas en ellas  para mejorar  el sabor final del lomo en aceite y alargar el periodo  de conservación.

Una vez adobado con especias, cortamos el lomo en lonchas medianas. Las freímos en abundante aceite a fuego medio o lento para que el lomo se haga por dentro sin llegar a tostarse en  el exterior. Una vez fritas las ponemos en tarros de vidrio y las cubrimos con aceite. Cerramos rápidamente el bote para que se cree un efecto vacio que permitirá que este embutido tradicional se conserve durante mucho tiempo en perfectas condiciones. Basta abrir y listo para disfrutar. Un gusto para el paladar.

2,300 Kg. (aprox.)